Víctor Sánchez Baños
Lunes 10 de Noviembre de 2008
La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio.
Marco Tulio Cicerón(106 a.C.-43 a.C.), escritor,orador y político romano
Son infinidad de versiones las que se han generado en el vox populi sobre la caída del avión Learjet 45, en el que viajaban Juan Camilo Mouriño, José Luis Santiago Vasconcelos y otros funcionarios de la Secretaría de Gobernación.
Claro que la más socorrida de las versiones es la teoría de la conspiración. Es el lugar común y tiene gran arraigo entre los mexicanos por los años en que nuestros gobiernos nos ocultaron información sobre los hechos que cambiaron la historia del país.Nada más en la vida del priismo nacional fueron muchas las historias que se ocultaron deliberadamente por el gobierno para consolidarse en el poder.
Pero el panismo no fue la excepción y también se ocultó información que hoy tenemos clasificada por varios años.
Las verdaderas historias de los movimientos de los enriquistas, de los almacenistas, de los médicos, los maestros, los ferrocarrileros, el estudiantil del 68 y muchos, pero muchos más, han pasado a la historia como hechos que simplemente están guardados en los pasillos del Archivo General de la Nación, esperando el olvido y la mala memoria de los mexicanos.
Con los panistas, concretamente con Vicente Fox, se ocultó la muerte de Ramón Martín Huerta, amigo personal y cercano colaborado del presidente (era el secretario de Seguridad Pública y quien organizaba la lucha contra el narcotráfico). Antes de encontrar el helicóptero en que se mató con otras ocho personas, el gobierno se abalanzó para jurar y perjurar que había sido un accidente.
La teoría de la conspiración se consolidó al momento en el que Fox ordenó que se enviará a la congeladora por 12 años. ¿Qué pretendía ocultar el entonces presidente? Lo que sea, consolidó dudas en muchos.
Alrededor del avionazo en Reforma son muchas las coincidencias que hacen sospechar, aunque estoy convencido de que el presidente Felipe Calderón es el principal interesado en dejar claras las cosas.
Esas coincidencias van desde el avión, que estaba en manos del Sistema de Administración de Bienes Enajenados (SAE) y antes había formado parte de la flota de aviones de la suiza Tag Aviation.
Aún no se ha podido establecer el motivo del avionazo. Si fue un accidente, implica fallas en el mantenimiento de la aeronave y, si no fue, sí se trató de un complot para matar al secretario de Gobernación y a quien fue un aguerrido persecutor de narcotraficantes.
En este escenario, entonces el gobierno del presidente Calderón debe reconocer la agresión y de establecer quiénes la ejecutaron, para crear un clima de solidaridad con la estrategia de seguridad del gobierno de la república.
http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=396788
lunes, 10 de noviembre de 2008
El avionazo dañó al sistema de seguridad interna y a la credibilidad del país
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Victor Sánchez Baños
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