martes, 28 de octubre de 2008

La capitulación de San Lázaro

Rafael Cardona
Martes 28 de Octubre de 2008

La ambigua condición de Andrés Manuel López Obrador le ha permitido ingresar hoy a la Cámara de los Diputados, tras gestionar su aceptación y ver aceptadas sus condiciones y saltarse al Partido de la Revolución Democrática, al menos en la tramitología de este encuentro al cual dóciles y obsequiosos irán los “padres conscriptos” con el rabo entre las piernas.
Las gestiones del convergente Alejandro Chanona, realizadas por órdenes de Dante Delgado, instruido a su vez por el interesado, fructificaron de manera plena ante el riesgo (no superado) de una toma de tribuna.
“Les voy a leer los siete puntos de las bases del formato que permitirán llevar a cabo dicho encuentro”, dijo ayer Chanona en una conferencia de prensa:
“1.- El día de mañana, 28 de Octubre, a las 9:30 hrs., el licenciado Andrés Manuel López Obrador, líder del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, asistirá al recinto del Palacio Legislativo de San Lázaro. Llegará con el contingente del Movimiento que marchará desde el Zócalo hasta San Lázaro, a partir de las 8:00 hrs., en donde se concentrarán.
“2.- El encuentro, se llevará a cabo en el Salón de Protocolo, asistirán los integrantes de la Mesa Directiva, su Presidente y los Coordinadores Parlamentarios que así lo decidan.
“3. Será recibido por el Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, César Duarte Jáquez, y los coordinadores del Frente Amplio Progresista, Javier González Garza (PRD), Alejandro Chanona Burguete (Convergencia) y Ricardo Cantú Garza (PT).
“4.- Andrés Manuel López Obrador estará acompañado por una Comisión de ciudadanos.
“5.- El objetivo de su asistencia a la Cámara de Diputados será la de exponer sus razones y fundamentos con relación a la Reforma Energética.
“6.- El encuentro y la exposición de Andrés Manuel López Obrador será difundido por el Canal del Congreso y por los demás medios de comunicación.
“7.- Se le garantizará el tiempo suficiente para su exposición”. Al aceptar las imposiciones de un visitante cuya condición jurídica es la de un ciudadano más, la Cámara de Diputados comete un grave error: cede ante un chantaje, intenta evitar una amenaza mediante la rendición; capitula en contra de su fortaleza institucional y convierte el recinto parlamentario en un escenario más del activismo callejero. ¿Y gana algo? Nada, cuando mucho prolongar el chantaje hasta el infinito.
Nadie puede privar a un ciudadano del derecho de petición ni de la garantía de audiencia, pero tampoco puede (bueno, de poder, ya pudo) satisfacer estas condiciones políticas ante presiones chantajistas.
César Duarte, presidente de la Mesa Directiva, ha cedido en todo y por todo, quizá sin darse cuenta de su error: ha caído en la conducta del tlatoani Moctezuma: “repeler” al conquistador con halagos y regalos. Quiere Don César hallar de los males el menor, pero en las condiciones de su abatimiento no se dio cuenta de la trampa: de nada sirven los mil quinientos policías fuera del recinto si la Cámara ya ha sido tomada por una sola persona.
Hoy se van a repetir las escenas de abril del 85: el Palacio Legislativo como escenario magnífico para el lucimiento de un opositor político quien en este caso no ataca al Ejecutivo “espurio”, sino al Poder Legislativo, pues no actúa en contra de un documento emitido por el Presidente, sino de los dictámenes consensuados por todas las corrientes necesarias para lograr mayoría parlamentaria en un trámite jurídico.
Si el intento consumado de desafuero le sirvió al ex candidato López para lanzar su célebre “yo acuso”, a lo largo de la mañana lo escucharán decir otros más, acompañados con el famoso “no lo vamos a permitir”, promesa y proyecto cuyo cumplimiento depende de la inclusión de las famosas catorce palabras por cuyo conjuro se va a detener la venta de la patria.
Lo único claro es el ataque nacional de pavura frente a López. No hay nadie capaz de enfrentarlo así sus correligionarios lo acusen de buscarle chichis a las culebras y el ex presidente Fox propague su afán de “romperle el queso”.
Pues si Fox le quiere romper cualquier cosa, deberá movilizarse al Palacio Legislativo donde estará esta mañana con un severo ataque de carcajadas, riéndose de él y de todo el mundo, cobijado por el Canal del Congreso, recibido como si en verdad fuera un jefe de Estado, con platillos y tambores para no encender su ánimo beligerante y lanzar a sus adelitos y juanitas al asalto del recinto de San Lázaro.
El 28 de marzo del 2001, la comandante Esther habló en la Cámara de los Diputados. El gobierno había patrocinado la caravana desde Chiapas y los zapatistas lograban hablar ante el Poder Legislativo. La declaración de guerra había cumplido una de sus premisas. Entrar a la capital del país sin un tiro.
La revista Vértigo, recién aparecida bajo la dirección de Julio Derbez, compuso una portada con los encapuchados (as) subidos en la tribuna. “Y ahora quién los baja”, preguntaba. Pues ya nadie.

http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=394063

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