Francisco Garfias
Arsenal
25-Oct-2008
La noche del jueves hubo una reunión extraordinaria de la llamada Comisión Política en las oficinas que Andrés Manuel López Obrador tiene en las calles de San Luis Potosí. El grupo más cercano al legítimo se enfrascó en un largo debate sobre la decisión, tomada a partir de una cuestionada votación, de reactivar la resistencia, a pesar de que una mayoría de perredistas consideran una victoria la reforma energética aprobada en el Senado.Durante el encuentro, que se prolongó más de dos horas, una parte del grupo planteó ir a una negociación. La otra, radical, se opuso rotundamente a la idea de abandonar la resistencia.Manuel Camacho Solís encabezaba la tendencia negociadora. El ex regente de la Ciudad de México consideró un error la movilización. Se le sumaron otros obradoristas, cuyos nombres se mantuvieron en reserva. “Te sorprenderías si supieras quiénes fueron”, nos dijo una fuente.Porfirio Muñoz Ledo, Dante Delgado y Gerardo Fernández Noroña, entre otros, defendían la radicalización del Movimiento por la Defensa del Petróleo. Consideran que la reforma aprobada no se puede “vender” como un triunfo. Noroña argumentó incluso que aceptar la reforma hubiera provocado que Felipe Calderón felicitara a Andrés Manuel López Obrador “y entonces sí estaríamos muertos”, dijo.López Obrador no se quedó hasta el final del encuentro. Tenía una cita con Carmen Aristegui para una entrevista con CNN. Pero antes de salir dejó clara su postura a favor de la resistencia. “Me salvó la gente”, dijo, en referencia a la vacilada de votación que improvisó la noche del miércoles en el Hemiciclo a Juárez, que le sirvió de pretexto para volver a salir a las calles. ¿Lo salvó la gente o lo hundió su terquedad? Por cierto que Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno del DF, no le prestó el Zócalo a su guía político para que este domingo haga su asamblea informativa. El evento se trasladó al Monumento a la Revolución. La Plaza de la Constitución estará ocupada con ofrendas por el Día de Muertos.A los legisladores pejistas no les gustó el discurso y la actitud triunfalista del senador del PRD, Graco Ramírez, tras la aprobación de la reforma energética. El propio Ricardo Monreal nos contó que tuvo que pedirle personalmente a Carlos Navarrete, coordinador del grupo perredista en la Cámara alta, que hablara con Ramírez para que le bajara. “No hay necesidad de humillar al movimiento”, comentó el ex gobernador de Zacatecas.n El PRD está en situación de ruptura virtual. A sus dirigentes no les quedó más remedio que suspender la realización del Consejo Nacional programado para el día de ayer, debido a la polarización que se vive en el interior de sus filas. “Qué bueno que lo suspendieron; hubiera sido una carnicería, yo mismo iba a asistir sin pretexto alguno para decirles sus tres verdades a Los Chuchos”, nos dijo Fernández Noroña.
http://www.exonline.com.mx/diario/columna/393578
sábado, 25 de octubre de 2008
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